NUESTRO "AULA DE
CULTURA"
SE CONVIERTE EN FORO DE
DEBATE
En una larguísima
conversación telefónica, Carmelo y Jerónimo determinaron trabajar en proponer
un encuentro en Mayo, de la Sexta. La excusa, será un "Foro de
Debate". El objetivo, vernos los viejos roqueros.
Empezamos a pensar en un
posible desarrollo de temas...y algunos temas ya han empezado a correr a través
de los emails. Luís, desde Reading comenzó el primero, que os vamos a proponer
a continuación. Se trataba de un email que envió al hispanista y amigo, Paul
Preston... Aquí está
MONARQUIA
VS. REPUBLICA
Dear Paul,
Long time no see, but I
was very glad to see you looking smart and healthy in your interview with
Jeremy Paxman for Newsnight on BBC2 last night about Juan Carlos’ impending
abdication.
You were, of course,
absolutely right about everything that you said in the short (and to the point)
interview. One day I’ll tell you an unlikely but somewhat relevant anecdote
involving the Duque del Infantado in one of his houses in
Sevilla while I was serving my time in the milicias universitarias.
It must have been in the Autumn of 1969.
Anyway, for decades I
have become concerned about another far more significant abdication, i.e. that
of the Spanish intellectuals, primarily —but not exclusively— those of the
better-off regions of the periphery, which started for some reason even before
the latest economic austerity crisis.
It seems to me that
there is a level of intellectual dishonesty in Spain which is commensurate with
that of the political corruption that you mentioned. The silence of those
intellectuals unwilling to question or challenge, for example, the
indoctrination of schoolchildren —if Albert Boadella’s testimony, among others,
is to be believed— and the distortion of history to serve the political
imperatives of the new reinos de taifas, —witness the efficiency of
the Generalitat’s propaganda machine— is absolutely deafening.
It would be fascinating
to investigate the sociological causes of a cultural change which ended, to use
one of the most ingenious metaphors in the English language, with ‘the baby
being thrown out with the bathwater’ as our generation tried desperately to
scrub clean our shameful, recent dictatorial past.
I am not up to the task,
but I find Slavoj Zizeck’s critique of the left —from a
Marxist/psychoanalytical perspective— rather useful. To my mind there has been
a process of disavowal and recrimination which has allowed
political propagandists to blame the sins of ‘Spain’ —as an abstract cultural
concept— for their own shortcomings: Espanya ens roba, etc. The
efforts of the separatist Lega Nord are rightly regarded by the Italian left as
contrary to socialist solidarity. How can the Spanish republican left view the
separatist movements in the richest regions of Spain as progressive?
The irrationality and
moral/cultural relativism fuelled by globalisation and its concomitant economic
and political crises is not unique to Spain, of course: look at the rise of
UKIP in the UK and the far right in France, for example, in the recent
elections. However, different societies are differently prepared to cope with
that challenge and thus respond differently to it; and I believe that the new
relativism is greater in Spain because of our own cultural disavowal.
This does not augur well for social cohesion in the near future.
By all accounts, yesterday’s
announcement was greeted by concentrations of thousands of people in most of
Spain’s main towns. I suppose it is lovely to be out there on the streets in a
balmy night in early June, but I further suspect that many of those people
belong to the generation who is unaware of the unlikely role that Juan Carlos
played in the transición to —and consolidation of— democracy.
It is perfectly fine for
you to insist on this point before Jeremy Paxman and the UK public at large.
What is unacceptable is the failure of the Spanish fragmented, regionalised
educational system to explain this and other fundamental issues to the children
in its care. Hence my sense of foreboding. Didn’t someone say that los
pueblos que ignoran su historia tienden a repetirla, or something similar?
I am no monarchist, and
many of my best friends are republican. However, is now the time to be asking
for a third republic in Spain from a practical point of view? Are we not likely
to end up with another republican failure, necessarily engendered by the
present corrupt political system?
I’m copying this email
to a couple of people that I still keep in touch with from our days in the
Graduate School of Contemporary European Studies, and to others from the Sexta
promoción de ETEA (Córdoba) with whom I’m in touch again
following our encuentro a year ago during Los Patios.
Perhaps someone will wish to contribute to the debate in Spanish. Or perhaps we
could organise a similar encuentro in Reading for old times’
sake? (Mind you, Reading today is far less inspiring that Córdoba during the patios season,
I can tell you that!).
Venga, un fuerte abrazo.
Luis.
Reply de Antonio, cuya opinión para nosotros es tan importante o más que la
de Paul…
Luis: No me atrevo a
enviar esto. ¿Qué opinas tu? Mejor me callo, ¿verdad?
Querido Luis: Gracias
por incluirme en tu lista de destinatarios y por darme la oportunidad de
comentar tus interesantísimas reflexiones, así como la de dirigirme al profesor
Paul Preston a quien envías en primera instancia tu correo.
Yo me considero uno de
tus amigos republicanos a los que aludes y te diré que fui uno de los que el
pasado lunes se manifestaron en España reivindicando un referéndum sobre la
forma de Estado. Me gustaría hablar contigo sobre varias de las ideas que
expones en tu escrito pero déjame que aproveche esta ocasión para dirigirme al
profesor y plantearle alguna cuestión que no veo demasiado clara. Espero que
nosotros tengamos la posibilidad de hacerlo sosegadamente en algún encuentro,
ojalá cercano.
Admirado Mr. Preston: He
leído con mucho interés su artículo publicado en el diario El País a raíz del
anuncio de la abdicación del rey de España, titulado ”Una inmensa legitimidad
popular” y cuyo link es el siguiente:
Como biógrafo del rey,
es claro que está usted sobradamente documentado y que conoce a la perfección
su trayectoria personal y política. En este sentido, no me atrevería a discutir
ninguna de las afirmaciones que se vierten en el artículo señalado. Sí que,
quizás, pueden constatarse algunas omisiones como las relativas a la opacidad
que envuelve a su figura en asuntos tales como finanzas, patrimonio, agenda...
Tampoco encuentro a Botsuana y algunos otros, entre los países visitados por el
rey que usted cita, ni veo ninguna referencia a las dudas, cada vez más
extendidas, sobre la limpieza de su actuación el 23-F, de infausto recuerdo.
Por eso, y si me permite, la expresión de “inmensa legitimidad popular”
resulta, en mi humilde opinión, algo excesiva.
Creo, sin embargo, que
este enfoque no es lo importante en la situación actual ni explica la amplia
contestación y la efervescencia que se está viviendo estos últimos días en
España y a la que también han contribuido, como seguro que usted sabe, los
resultados de las elecciones al Parlamento Europeo. En lo relativo a “Monarquía
vs República” que plantea nuestro amigo Luis, lo importante no es, a mi
entender, la trayectoria de la persona del rey actual ni del próximo, que
podrían ser absolutamente intachables. Se trata de una cuestión de principios:
Me gustaría que coincidiésemos en que, desde un punto de vista democrático, no
es admisible, bajo ningún concepto, que una persona (llámese Felipe de Borbón,
Carlos de Inglaterra o como sea) esté predestinada desde la cuna para ocupar el
puesto de Jefe de un Estado, sin otro mérito que el de pertenecer a una
determinada familia. Esta es mi convicción y le aseguro que ampliamente
compartida en este país. No habría ni el más mínimo inconveniente para que
Felipe de Borbón se presentase, como cualquier ciudadano, a unas elecciones
presidenciales y que presidiese la República si las ganase. Pero,
evidentemente, no es el caso.
No le ocuparé más
tiempo. Solo el justo para agradecerle su interés por los avatares hispánicos y
su admirable profundización en los mismos, y para decirle a Luis que no tenga
miedo a una, quizás no imposible, Tercera República. Improving Democracy
siempre es positivo.
Lo demás, queda para
otro día. Un cordial saludo,
Antonio
Reply de Luís
Hombre Antonio, la
esencia de la democracia, aquí como en todas partes, es el poder expresar
nuestro parecer. Por eso me parece muy bien que plantees el punto de vista
republicano, aunque como vislumbras, mis reflexiones son el ápice de un temario
mucho más amplio con el que tenemos tela para rato, sosegadamente, si así lo
deseamos. La cuestión supongo que no es si te callas (o no), sino más bien si
es ahora el momento adecuado para conversar con Paul Preston. Te copio lo que
me envió ayer:
Gracias, Luis.
Como comprenderás, estoy totalmente abrumado – más de veinte
entrevistas ayer, cinco más esta mañana y unas seis más esperando sin tocar las
de mañana.
Con un muy fuerte abrazo,
Paul
Lo que me sorprendió
es que me enviase siquierea esas líneas. Paul tiene un Facebook Account y suele
contestar a la mucha gente que le escribe, pero lo de estos días debe ser
monumental. No sé como lo hace, a pesar de ser unos meses más joven que yo. Lo
que yo tenía pensado era quizás alguna reunión para más adelante, en Londres si
en Reading no puede ser, pero eso creo que va ser también muy difícil.
En cuanto a tu
argumento, nada que objetar en principio. Lo que me preocupa y mucho es el
bagaje con el que vienen los partidos. Aunque curioseo los comentarios online,
no tengo el dedo en el pulso de la calle por lo que puedo estar muy equivocado,
pero al parecer los partidos republicanos no saben o no quieren desprenderse
del lastre independentista. Hemos (o más bien habéis) derrochado una energía
enorme en ese tema en lugar de lo que de verdad importa en un mundo
globalizado. Por otra parte, desde un punto de vista comparativo, el dar
poderes absolutos cada cuatro años a un tío con intereses partidistas no
garantiza que no los vaya a usar para lo que le interese a su partido.
No creo que haya más
democracia en la República francesa que en la monarquía sueca; pero repito que
ni siquiera es para mí una cuestión de principios, sino de praxis. Simplemente,
para mí no es éste el momento de plantear el asunto en España (lo cual, tengo
que admitirlo, torna mi pregunta del heading en irrelevante). Además,
una monarquía desligada del poder y de los intereses partidistas quizás nos
convenga más para mantener el país más o menos “vertebrado”.
La verdad es que no sé
qué piensa Paul de todo esto. Sé que apuesta por un estado federal dadas las
circunstancias actuales, pero no creo que se quiera meter en mi cuestión. De
todas formas, si le mandas el escrito, que por otra parte, es bastante polite,
saldremos de dudas. ¿Me lo copias, y a ver qué pasa?
Venga, un fuerte
abrazo.
Luis.
P.D. Ni siquiera he leído el
artículo. Acabo de enchufar el pc y te contesto a toda prisa.
Reply de Antonio
Bueno, parece claro que
tu amigo está colapsado así que será preferible no contribuir a estresarle más
aún, con lo que lo dejaremos para mejor ocasión. Si sabes que en algún momento
está más tranquilo, y te parece bien, tú mismo puedes enviarle el escrito.
Sobre lo que planteas,
estoy de acuerdo en que son temas lo suficientemente complejos como para
tratarlos, ni siquiera someramente, por este medio. Lo que sí parece claro es
que las cosas se ven de diferente manera, sin duda con más objetividad, cuando
se ven desde la distancia. Yo estoy metido en todo el ajo y te aseguro que me
parecen tiempos apasionantes y en los que no puedes quedarte al margen, aunque
sea a costa de la deseable objetividad.
Be happy,
Antonio
Reply de Luís
Un gran cierre,
Antonio. Como sabes, el derecho al happiness está cincelado en la
constitución americana.
De nuevo spot on;
pero no sé si es la distancia, o si es la senectud, como diría Fernando, la que
me dicta parar el carro un poco, o si mis hobbies de sociología del
desarrollo económico e historia del pensamiento social tienen que ver algo con
esa supuesta objetividad. Lo cierto es que corren tiempos apasionantes, como
dices, y que no te puedes quedar al margen. Pero por eso mismo hay que pensar
las cosas y tratar de no repetir los errores del pasado. Creo que, mintras
sigamos en este mundo, tendremos algo que decir, por mucho que nuestras
palabras caigan al vacío. Podríamos seguir esta conversación compartiéndola
entre los amiguetes mientras organizamos alguna reunión, si se puede.
De momento, José Juan
Romero ha respondido escuetamente, aunque no sé si por ser polite...
He leído el artículo
de Paul y la verdad es que cita la afición del rey a la velocidad y las mujeres
hermosas. Recuerdo que en mi visita a la isla griega de Samos el propietario
del complejo donde paramos, al saber que yo era español, no pudo resistirse en
recordarme la separación de facto entre el rey y su compatriota Sofía.
También admite Paul
‘la gran pérdida de popularidad del rey’, pero creo que está justificado en
recordarnos su papel en las décadas de los 70 y los 80. Sin su actuación seguro
que España no sería ahora lo que es; eso hay que reconocerlo. Paul también dice
que Felipe se lo tendrá que ganar. Yo apuesto a darle una oportunidad, aunque
no sé lo que piensan Fernando y Jerónimo. Jero lleva un montón de tiempo sin
decir ni pío. Por cierto, esas fotos que me mandaste con Jero, Ana, Paco y su
mujer(¿) serán de Montilla, no?
Venga, un fuerte
abrazo.
Luis.
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