viernes, 7 de noviembre de 2014

NUESTRO "AULA DE CULTURA" 
SE CONVIERTE EN FORO DE DEBATE

En una larguísima conversación telefónica, Carmelo y Jerónimo determinaron trabajar en proponer un encuentro en Mayo, de la Sexta. La excusa, será un "Foro de Debate". El objetivo, vernos los viejos roqueros.
Empezamos a pensar en un posible desarrollo de temas...y algunos temas ya han empezado a correr a través de los emails. Luís, desde Reading comenzó el primero, que os vamos a proponer a continuación. Se trataba de un email que envió al hispanista y amigo, Paul Preston... Aquí está


MONARQUIA VS. REPUBLICA

Dear Paul,

Long time no see, but I was very glad to see you looking smart and healthy in your interview with Jeremy Paxman for Newsnight on BBC2 last night about Juan Carlos’ impending abdication.

You were, of course, absolutely right about everything that you said in the short (and to the point) interview. One day I’ll tell you an unlikely but somewhat relevant anecdote involving the Duque del Infantado in one of his houses in Sevilla while I was serving my time in the milicias universitarias. It must have been in the Autumn of 1969.

Anyway, for decades I have become concerned about another far more significant abdication, i.e. that of the Spanish intellectuals, primarily —but not exclusively— those of the better-off regions of the periphery, which started for some reason even before the latest economic austerity crisis.

It seems to me that there is a level of intellectual dishonesty in Spain which is commensurate with that of the political corruption that you mentioned. The silence of those intellectuals unwilling to question or challenge, for example, the indoctrination of schoolchildren —if Albert Boadella’s testimony, among others, is to be believed— and the distortion of history to serve the political imperatives of the new reinos de taifas, —witness the efficiency of the Generalitat’s propaganda machine— is absolutely deafening.

It would be fascinating to investigate the sociological causes of a cultural change which ended, to use one of the most ingenious metaphors in the English language, with ‘the baby being thrown out with the bathwater’ as our generation tried desperately to scrub clean our shameful, recent dictatorial past.

I am not up to the task, but I find Slavoj Zizeck’s critique of the left —from a Marxist/psychoanalytical perspective— rather useful. To my mind there has been a process of disavowal and recrimination which has allowed political propagandists to blame the sins of ‘Spain’ —as an abstract cultural concept— for their own shortcomings: Espanya ens roba, etc. The efforts of the separatist Lega Nord are rightly regarded by the Italian left as contrary to socialist solidarity. How can the Spanish republican left view the separatist movements in the richest regions of Spain as progressive?

The irrationality and moral/cultural relativism fuelled by globalisation and its concomitant economic and political crises is not unique to Spain, of course: look at the rise of UKIP in the UK and the far right in France, for example, in the recent elections. However, different societies are differently prepared to cope with that challenge and thus respond differently to it; and I believe that the new relativism is greater in Spain because of our own cultural disavowal. This does not augur well for social cohesion in the near future.

By all accounts, yesterday’s announcement was greeted by concentrations of thousands of people in most of Spain’s main towns. I suppose it is lovely to be out there on the streets in a balmy night in early June, but I further suspect that many of those people belong to the generation who is unaware of the unlikely role that Juan Carlos played in the transición to —and consolidation of— democracy.

It is perfectly fine for you to insist on this point before Jeremy Paxman and the UK public at large. What is unacceptable is the failure of the Spanish fragmented, regionalised educational system to explain this and other fundamental issues to the children in its care. Hence my sense of foreboding. Didn’t someone say that los pueblos que ignoran su historia tienden a repetirla, or something similar?

I am no monarchist, and many of my best friends are republican. However, is now the time to be asking for a third republic in Spain from a practical point of view? Are we not likely to end up with another republican failure, necessarily engendered by the present corrupt political system?

I’m copying this email to a couple of people that I still keep in touch with from our days in the Graduate School of Contemporary European Studies, and to others from the Sexta promoción de ETEA (Córdoba) with whom I’m in touch again following our encuentro a year ago during Los Patios. Perhaps someone will wish to contribute to the debate in Spanish. Or perhaps we could organise a similar encuentro in Reading for old times’ sake? (Mind you, Reading today is far less inspiring that Córdoba during the patios season, I can tell you that!).

Venga, un fuerte abrazo.

Luis. 


Reply de Antonio, cuya opinión para nosotros es tan importante o más que la de Paul…



Luis: No me atrevo a enviar esto. ¿Qué opinas tu? Mejor me callo, ¿verdad?

Querido Luis: Gracias por incluirme en tu lista de destinatarios y por darme la oportunidad de comentar tus interesantísimas reflexiones, así como la de dirigirme al profesor Paul Preston a quien envías en primera instancia tu correo.

Yo me considero uno de tus amigos republicanos a los que aludes y te diré que fui uno de los que el pasado lunes se manifestaron en España reivindicando un referéndum sobre la forma de Estado. Me gustaría hablar contigo sobre varias de las ideas que expones en tu escrito pero déjame que aproveche esta ocasión para dirigirme al profesor y plantearle alguna cuestión que no veo demasiado clara. Espero que nosotros tengamos la posibilidad de hacerlo sosegadamente en algún encuentro, ojalá cercano.

Admirado Mr. Preston: He leído con mucho interés su artículo publicado en el diario El País a raíz del anuncio de la abdicación del rey de España, titulado ”Una inmensa legitimidad popular” y cuyo link es el siguiente:


Como biógrafo del rey, es claro que está usted sobradamente documentado y que conoce a la perfección su trayectoria personal y política. En este sentido, no me atrevería a discutir ninguna de las afirmaciones que se vierten en el artículo señalado. Sí que, quizás, pueden constatarse algunas omisiones como las relativas a la opacidad que envuelve a su figura en asuntos tales como finanzas, patrimonio, agenda... Tampoco encuentro a Botsuana y algunos otros, entre los países visitados por el rey que usted cita, ni veo ninguna referencia a las dudas, cada vez más extendidas, sobre la limpieza de su actuación el 23-F, de infausto recuerdo. Por eso, y si me permite, la expresión de “inmensa legitimidad popular” resulta, en mi humilde opinión, algo excesiva.

Creo, sin embargo, que este enfoque no es lo importante en la situación actual ni explica la amplia contestación y la efervescencia que se está viviendo estos últimos días en España y a la que también han contribuido, como seguro que usted sabe, los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo. En lo relativo a “Monarquía vs República” que plantea nuestro amigo Luis, lo importante no es, a mi entender, la trayectoria de la persona del rey actual ni del próximo, que podrían ser absolutamente intachables. Se trata de una cuestión de principios: Me gustaría que coincidiésemos en que, desde un punto de vista democrático, no es admisible, bajo ningún concepto, que una persona (llámese Felipe de Borbón, Carlos de Inglaterra o como sea) esté predestinada desde la cuna para ocupar el puesto de Jefe de un Estado, sin otro mérito que el de pertenecer a una determinada familia. Esta es mi convicción y le aseguro que ampliamente compartida en este país. No habría ni el más mínimo inconveniente para que Felipe de Borbón se presentase, como cualquier ciudadano, a unas elecciones presidenciales y que presidiese la República si las ganase. Pero, evidentemente,  no es el caso.

No le ocuparé más tiempo. Solo el justo para agradecerle su interés por los avatares hispánicos y su admirable profundización en los mismos, y para decirle a Luis que no tenga miedo a una, quizás no imposible, Tercera República. Improving Democracy siempre es positivo.

Lo demás, queda para otro día. Un cordial saludo,

Antonio


Reply de Luís



Hombre Antonio, la esencia de la democracia, aquí como en todas partes, es el poder expresar nuestro parecer. Por eso me parece muy bien que plantees el punto de vista republicano, aunque como vislumbras, mis reflexiones son el ápice de un temario mucho más amplio con el que tenemos tela para rato, sosegadamente, si así lo deseamos. La cuestión supongo que no es si te callas (o no), sino más bien si es ahora el momento adecuado para conversar con Paul Preston. Te copio lo que me envió ayer:

Gracias, Luis.

Como comprenderás, estoy totalmente abrumado – más de veinte entrevistas ayer, cinco más esta mañana y unas seis más esperando sin tocar las de mañana.

Con un muy fuerte abrazo,

Paul

Lo que me sorprendió es que me enviase siquierea esas líneas. Paul tiene un Facebook Account y suele contestar a la mucha gente que le escribe, pero lo de estos días debe ser monumental. No sé como lo hace, a pesar de ser unos meses más joven que yo. Lo que yo tenía pensado era quizás alguna reunión para más adelante, en Londres si en Reading no puede ser, pero eso creo que va ser también muy difícil.

En cuanto a tu argumento, nada que objetar en principio. Lo que me preocupa y mucho es el bagaje con el que vienen los partidos. Aunque curioseo los comentarios online, no tengo el dedo en el pulso de la calle por lo que puedo estar muy equivocado, pero al parecer los partidos republicanos no saben o no quieren desprenderse del lastre independentista. Hemos (o más bien habéis) derrochado una energía enorme en ese tema en lugar de lo que de verdad importa en un mundo globalizado. Por otra parte, desde un punto de vista comparativo, el dar poderes absolutos cada cuatro años a un tío con intereses partidistas no garantiza que no los vaya a usar para lo que le interese a su partido.

No creo que haya más democracia en la República francesa que en la monarquía sueca; pero repito que ni siquiera es para mí una cuestión de principios, sino de praxis. Simplemente, para mí no es éste el momento de plantear el asunto en España (lo cual, tengo que admitirlo, torna mi pregunta del heading en irrelevante). Además, una monarquía desligada del poder y de los intereses partidistas quizás nos convenga más para mantener el país más o menos “vertebrado”.

La verdad es que no sé qué piensa Paul de todo esto. Sé que apuesta por un estado federal dadas las circunstancias actuales, pero no creo que se quiera meter en mi cuestión. De todas formas, si le mandas el escrito, que por otra parte, es bastante polite, saldremos de dudas. ¿Me lo copias, y a ver qué pasa?

Venga, un fuerte abrazo.

Luis.

P.D. Ni siquiera he leído el artículo. Acabo de enchufar el pc y te contesto a toda prisa.



Reply de Antonio


Bueno, parece claro que tu amigo está colapsado así que será preferible no contribuir a estresarle más aún, con lo que lo dejaremos para mejor ocasión. Si sabes que en algún momento está más tranquilo, y te parece bien, tú mismo puedes enviarle el escrito.

Sobre lo que planteas, estoy de acuerdo en que son temas lo suficientemente complejos como para tratarlos, ni siquiera someramente, por este medio. Lo que sí parece claro es que las cosas se ven de diferente manera, sin duda con más objetividad, cuando se ven desde la distancia. Yo estoy metido en todo el ajo y te aseguro que me parecen tiempos apasionantes y en los que no puedes quedarte al margen, aunque sea a costa de la deseable objetividad.

Be happy,

Antonio


Reply de Luís


Un gran cierre, Antonio. Como sabes, el derecho al happiness está cincelado en la constitución americana.

De nuevo spot on; pero no sé si es la distancia, o si es la senectud, como diría Fernando, la que me dicta parar el carro un poco, o si mis hobbies de sociología del desarrollo económico e historia del pensamiento social tienen que ver algo con esa supuesta objetividad. Lo cierto es que corren tiempos apasionantes, como dices, y que no te puedes quedar al margen. Pero por eso mismo hay que pensar las cosas y tratar de no repetir los errores del pasado. Creo que, mintras sigamos en este mundo, tendremos algo que decir, por mucho que nuestras palabras caigan al vacío. Podríamos seguir esta conversación compartiéndola entre los amiguetes mientras organizamos alguna reunión, si se puede.

De momento, José Juan Romero ha respondido escuetamente, aunque no sé si por ser polite...

He leído el artículo de Paul y la verdad es que cita la afición del rey a la velocidad y las mujeres hermosas. Recuerdo que en mi visita a la isla griega de Samos el propietario del complejo donde paramos, al saber que yo era español, no pudo resistirse en recordarme la separación de facto entre el rey y su compatriota Sofía.

También admite Paul ‘la gran pérdida de popularidad del rey’, pero creo que está justificado en recordarnos su papel en las décadas de los 70 y los 80. Sin su actuación seguro que España no sería ahora lo que es; eso hay que reconocerlo. Paul también dice que Felipe se lo tendrá que ganar. Yo apuesto a darle una oportunidad, aunque no sé lo que piensan Fernando y Jerónimo. Jero lleva un montón de tiempo sin decir ni pío. Por cierto, esas fotos que me mandaste con Jero, Ana, Paco y su mujer(¿) serán de Montilla, no? 

Venga, un fuerte abrazo.

Luis.

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